jueves, 15 de julio de 2010
RUTAS DE BUSES 24 HORAS EN MEDELLIN
Gracias a Sebastian Martinez, estudiante de Comunicación y Lenguajes Audiovisuales de la U de M, pasamos esta información para quienes desconocen la medida, desde hace más un mes, se llegó a un acuerdo desde la Alcaldía con los transportadores para que funcionaran 24 horas. Obvio, no todas las rutas prestan el servicio (lástima por los circulares), pero son alrededor de 65 rutas que, vinculadas con las que ya lo prestaban en el área metropolitana (Bello e Itagüí), ofrecen este servicio dentro del municipio de Medellín.
¿Qué pasa? Por el desconocimiento de muchos, no hacemos uso de esto, y aunque la medida está en un período de prueba de 6 meses, luego de este tiempo, se dejarán definitivamente las rutas que, de verdad, ameriten funcionar de forma contínua. Algunos transportadores se "saltan" los recorridos por la falta de pasajeros, aunque para barrios como Popular 2 y el sector de Andalucía - La Francia, al nororiente de la ciudad, este servicio data de algunos años de funcionamiento exitoso, lo que nos demuestra que sí es rentable, y que la cosa es de difundir la información. La idea es que, a quienes, por razondes de trabajo y/o de diversión, le sea útil este servicio, lo busquen, lo esperen y lo usen, así dejamos de pagar taxis de más de $10.000 (yo que soy un asíduo usuario del taxi, sé qué hueco hace en la economía de un estudiante de estrato medio).
Además, dependiendo del éxito de la medida, se considerará que el Metro también se una a esta iniciativa. De hecho, la mesa de transportadores de la ciudad ya lo propuso, aunque el sistema masivo de transporte no se ha pronunciado al respecto.
Estas son las 65 rutas, con su respectivo número:
Robledo
250 Robledo Villa Flora
250A Robledo La Campiña
253 Robledo Aures Civitón
La Floresta
242 Floresta Por San Juan
240 Floresta Calasanz
San Javier
221 San Javier
201 Éxito-Corazón
223 San Javier La Loma
Belén
179 Belén Aguas Frías
174 Belén Terminal Las Violetas
176 Belén Sucre Altavista
171 Belén San Bernardo El Rincón
Laureles
190 Laureles Parque
191 Laureles Éxito
315 Belén Recorrido N°1
Guayabal
141 Guayabal La Raya
142 Guayabal Vivienda Del Sur
Manrique
062 Manrique Parque
063M Manrique Oriental Calle 71
067 Manrique Los Balsos
055 El Pinar
072 Granizal Carrera 37
069 San José-Jardín
Corregimientos
255 San Cristóbal
C23 San Cristóbal-San Javier
318 San Antonio Prado
317 San Antonio de Prado - El limonar
098 Santa Elena Circular
310 Circular Intermedia Recorrido 1
Otras rutas del Sur
130 El Poblado
133 San Lucas
134 Intercontinental-La Loma
161 Barrio Trinidad
Otras rutas del Suroriente
096 Buenos Aires
099 Quinta-Linda
102 Cataluña
103 La Sierra
105 Golondrinas
110 La Milagrosa
111 El Salvador
Otras rutas del Noroccidente
254 Picachito-Los Edificios
260 López De Mesa
261 Alfonso López Calle 94
283 Barrio Nuevo Carrera 70
313 Terminal Norte- Terminal Sur
Otras rutas del Nororiente
002 Zamora Santa Rita
022 Santa Cruz Terminal
023 Popular N° 2
031 Popular N° 2 Calle 121
037 Popular N° 1 Calle 120
039 Popular N° 1
042 Aranjuez Intermedia
057 Bello Oriente
060 Santo Domingo Savio
061M Manrique Pomar-Carrera 43
080 Villa Hermosa-Mansión
085 La Honda
087 Tunal Torres
093 La Toma-Barrio Caicedo
094 Santa Lucía
095 Villa Tina
Por favor corramos la voz, es por el beneficio de todos....!!!!!
¿Qué pasa? Por el desconocimiento de muchos, no hacemos uso de esto, y aunque la medida está en un período de prueba de 6 meses, luego de este tiempo, se dejarán definitivamente las rutas que, de verdad, ameriten funcionar de forma contínua. Algunos transportadores se "saltan" los recorridos por la falta de pasajeros, aunque para barrios como Popular 2 y el sector de Andalucía - La Francia, al nororiente de la ciudad, este servicio data de algunos años de funcionamiento exitoso, lo que nos demuestra que sí es rentable, y que la cosa es de difundir la información. La idea es que, a quienes, por razondes de trabajo y/o de diversión, le sea útil este servicio, lo busquen, lo esperen y lo usen, así dejamos de pagar taxis de más de $10.000 (yo que soy un asíduo usuario del taxi, sé qué hueco hace en la economía de un estudiante de estrato medio).
Además, dependiendo del éxito de la medida, se considerará que el Metro también se una a esta iniciativa. De hecho, la mesa de transportadores de la ciudad ya lo propuso, aunque el sistema masivo de transporte no se ha pronunciado al respecto.
Estas son las 65 rutas, con su respectivo número:
Robledo
250 Robledo Villa Flora
250A Robledo La Campiña
253 Robledo Aures Civitón
La Floresta
242 Floresta Por San Juan
240 Floresta Calasanz
San Javier
221 San Javier
201 Éxito-Corazón
223 San Javier La Loma
Belén
179 Belén Aguas Frías
174 Belén Terminal Las Violetas
176 Belén Sucre Altavista
171 Belén San Bernardo El Rincón
Laureles
190 Laureles Parque
191 Laureles Éxito
315 Belén Recorrido N°1
Guayabal
141 Guayabal La Raya
142 Guayabal Vivienda Del Sur
Manrique
062 Manrique Parque
063M Manrique Oriental Calle 71
067 Manrique Los Balsos
055 El Pinar
072 Granizal Carrera 37
069 San José-Jardín
Corregimientos
255 San Cristóbal
C23 San Cristóbal-San Javier
318 San Antonio Prado
317 San Antonio de Prado - El limonar
098 Santa Elena Circular
310 Circular Intermedia Recorrido 1
Otras rutas del Sur
130 El Poblado
133 San Lucas
134 Intercontinental-La Loma
161 Barrio Trinidad
Otras rutas del Suroriente
096 Buenos Aires
099 Quinta-Linda
102 Cataluña
103 La Sierra
105 Golondrinas
110 La Milagrosa
111 El Salvador
Otras rutas del Noroccidente
254 Picachito-Los Edificios
260 López De Mesa
261 Alfonso López Calle 94
283 Barrio Nuevo Carrera 70
313 Terminal Norte- Terminal Sur
Otras rutas del Nororiente
002 Zamora Santa Rita
022 Santa Cruz Terminal
023 Popular N° 2
031 Popular N° 2 Calle 121
037 Popular N° 1 Calle 120
039 Popular N° 1
042 Aranjuez Intermedia
057 Bello Oriente
060 Santo Domingo Savio
061M Manrique Pomar-Carrera 43
080 Villa Hermosa-Mansión
085 La Honda
087 Tunal Torres
093 La Toma-Barrio Caicedo
094 Santa Lucía
095 Villa Tina
Por favor corramos la voz, es por el beneficio de todos....!!!!!
jueves, 8 de julio de 2010
Las éticas del espionaje
Por. Manuel Ballesteros Romero
En nuestro país, pareciera que los valores que defiende el derecho y los que defiende la comunidad nacional son diferentes. Por ejemplo, la comunidad parece reclamar a gritos que se elimine la prohibición de invasión a la privacidad porque la necesitan como herramienta para perseguir la infidelidad. En estos días veía la conferencia donde unas señoras aplaudían en apoteosis la complicidad de un sacerdote que vindicaba a gritos la astucia de las señoras al utilizar la técnica de revisar a escondidas el historial de llamadas en el celular para ver si descubrían indicios de infidelidad. Es claro que la norma religiosa defendida por el sacerdote y la conducta de su feligresía, van en contravía de los valores constitucionales, conforme a los cuales la correspondencia y demás formas de comunicación privada son inviolables y prevalecen sobre el derecho a la información. Para el sacerdote y sus prosélitos, verificar si ha cometido o no el pecado de la infidelidad, justifica y hace plausible el delito de espionaje.
Pero el asunto va más allá de los curas y sus devotos. Las grabaciones ilegales de las conversaciones privadas han mostrado nuestra ética ambivalente; pero el debate sobre las “chuzadas” ha captado tanto público que no ha quedado auditorio para el debate sobre la ética, que abandonada languidece, dando paso a unos nuevos valores que privilegian el oportunismo noticioso.
pareciera que hay dos tipos de interceptaciones ilegales, una que es mala y merece el reproche social, la otra que es buena y encomiable. Lo bueno o malo tiene respaldo en dos discursos axiológicos frente a las “chuzadas”, discursos que no son caprichosos, sino que tienen sustrato ontológico. En todo caso el asunto es delicado y la arista que divide ambos tipos de casos es muy fina, pero no imperceptible. ¿Cómo saber cuando una interceptación ilegal es mala y merece el reproche o es buena y por lo mismo destacable? Hay al menos dos formas de saberlo con claridad. En primer lugar, si se intercepta una comunicación y el contenido es trivial, como escuchar a los magistrados ordenar pizza para la comida, entonces esa acción constituye un hecho reprochable, tan grave que debe ser castigado con cárcel y en cuya condena se unen los editoriales y columnistas de todos los medios de comunicación. En cambio, si lo que se escucha no es insulso, y en cambio, lo que dicen los interceptados sirve para lapidarlos a ellos mismos ante la sociedad (aunque no sirva como prueba judicial por su ilegalidad), entonces la interceptación es plausible. Una segunda forma de saber si la interceptación es o no deplorable, consiste en ver qué constituye la noticia. Si la noticia es la interceptación, como acción, y no la comunicación escuchada, entonces es un crimen abominable; en cambio si los medios divulgan la conversación obtenida como consecuencia de la interceptación y no la interceptación misma, entonces la interceptación deja de ser noticia y por lo mismo deja de ser mala y se hace plausible, porque ha servido como fuente noticiosa. Si no entendemos la diferencia, creeremos que los medios se contradicen, porque un día atacan las chuzadas y otro día presentan el contenido de una chuzada como primicia. Desde el punto de vista jurídico se podría decir que un día la prensa denuncia la chuzada como un delito y otro día se sirve del fruto del delito como fuente noticiosa. Es la ética de: “el fin justifica los medios”. Pero los asuntos de espionaje, ya sabemos, no son sólo un problema de los medios, como se dijo, es también aplaudido por la iglesia, y no es reprochado por la comunidad.
La opacidad con que se han manejado esas aparentes contradicciones éticas es brillante, pero el asunto no es tan nuevo. Contradicciones similares vivimos, cuando frente a la guerrilla se crearon grupos “paraestatales” que pudieron ser “parasociales” y donde afortunadamente el discurso jurídico no siguió el derrotero de la comunidad, aunque si lo siguieron muchos funcionarios judiciales. Frente a la dosis personal, se estuvo de acuerdo en que cometía delito el que la vendía, pero no quien la compraba. Nos pareció escandaloso que una reina de belleza recibiera unos cientos de millones de pesos como subsidio agrícola, pero nos pareció astucia en los negocios que alguien, con más información de la que da el mercado (lo que sería delito en una economía capitalista), obtenga miles de millones de lucro, porque supo, con información privilegiada, con mas de un año de anticipación, donde quedaría una zona franca. Nos parece plausible que los medios de comunicación tengan, y vociferen como primicia, las grabación de una conversación sobre coimas entre funcionarios del Estado, y que oculten la fuente como si con ello no se convirtieran en cómplices de un delito, pero no reprochamos porqué esos mismos medios no tenían la grabación donde el ejercito le disparaba a la minga indígena, cuyo recorrido era de cubrimiento permanente y tuvimos que conocer la noticia en un canal internacional. Por eso no nos extrañó tanto, cuando en un delito de cohecho por venta de votos fue condenada quien pecó por la paga y no quien pagó por pecar.
En nuestro país, pareciera que los valores que defiende el derecho y los que defiende la comunidad nacional son diferentes. Por ejemplo, la comunidad parece reclamar a gritos que se elimine la prohibición de invasión a la privacidad porque la necesitan como herramienta para perseguir la infidelidad. En estos días veía la conferencia donde unas señoras aplaudían en apoteosis la complicidad de un sacerdote que vindicaba a gritos la astucia de las señoras al utilizar la técnica de revisar a escondidas el historial de llamadas en el celular para ver si descubrían indicios de infidelidad. Es claro que la norma religiosa defendida por el sacerdote y la conducta de su feligresía, van en contravía de los valores constitucionales, conforme a los cuales la correspondencia y demás formas de comunicación privada son inviolables y prevalecen sobre el derecho a la información. Para el sacerdote y sus prosélitos, verificar si ha cometido o no el pecado de la infidelidad, justifica y hace plausible el delito de espionaje.
Pero el asunto va más allá de los curas y sus devotos. Las grabaciones ilegales de las conversaciones privadas han mostrado nuestra ética ambivalente; pero el debate sobre las “chuzadas” ha captado tanto público que no ha quedado auditorio para el debate sobre la ética, que abandonada languidece, dando paso a unos nuevos valores que privilegian el oportunismo noticioso.
pareciera que hay dos tipos de interceptaciones ilegales, una que es mala y merece el reproche social, la otra que es buena y encomiable. Lo bueno o malo tiene respaldo en dos discursos axiológicos frente a las “chuzadas”, discursos que no son caprichosos, sino que tienen sustrato ontológico. En todo caso el asunto es delicado y la arista que divide ambos tipos de casos es muy fina, pero no imperceptible. ¿Cómo saber cuando una interceptación ilegal es mala y merece el reproche o es buena y por lo mismo destacable? Hay al menos dos formas de saberlo con claridad. En primer lugar, si se intercepta una comunicación y el contenido es trivial, como escuchar a los magistrados ordenar pizza para la comida, entonces esa acción constituye un hecho reprochable, tan grave que debe ser castigado con cárcel y en cuya condena se unen los editoriales y columnistas de todos los medios de comunicación. En cambio, si lo que se escucha no es insulso, y en cambio, lo que dicen los interceptados sirve para lapidarlos a ellos mismos ante la sociedad (aunque no sirva como prueba judicial por su ilegalidad), entonces la interceptación es plausible. Una segunda forma de saber si la interceptación es o no deplorable, consiste en ver qué constituye la noticia. Si la noticia es la interceptación, como acción, y no la comunicación escuchada, entonces es un crimen abominable; en cambio si los medios divulgan la conversación obtenida como consecuencia de la interceptación y no la interceptación misma, entonces la interceptación deja de ser noticia y por lo mismo deja de ser mala y se hace plausible, porque ha servido como fuente noticiosa. Si no entendemos la diferencia, creeremos que los medios se contradicen, porque un día atacan las chuzadas y otro día presentan el contenido de una chuzada como primicia. Desde el punto de vista jurídico se podría decir que un día la prensa denuncia la chuzada como un delito y otro día se sirve del fruto del delito como fuente noticiosa. Es la ética de: “el fin justifica los medios”. Pero los asuntos de espionaje, ya sabemos, no son sólo un problema de los medios, como se dijo, es también aplaudido por la iglesia, y no es reprochado por la comunidad.
La opacidad con que se han manejado esas aparentes contradicciones éticas es brillante, pero el asunto no es tan nuevo. Contradicciones similares vivimos, cuando frente a la guerrilla se crearon grupos “paraestatales” que pudieron ser “parasociales” y donde afortunadamente el discurso jurídico no siguió el derrotero de la comunidad, aunque si lo siguieron muchos funcionarios judiciales. Frente a la dosis personal, se estuvo de acuerdo en que cometía delito el que la vendía, pero no quien la compraba. Nos pareció escandaloso que una reina de belleza recibiera unos cientos de millones de pesos como subsidio agrícola, pero nos pareció astucia en los negocios que alguien, con más información de la que da el mercado (lo que sería delito en una economía capitalista), obtenga miles de millones de lucro, porque supo, con información privilegiada, con mas de un año de anticipación, donde quedaría una zona franca. Nos parece plausible que los medios de comunicación tengan, y vociferen como primicia, las grabación de una conversación sobre coimas entre funcionarios del Estado, y que oculten la fuente como si con ello no se convirtieran en cómplices de un delito, pero no reprochamos porqué esos mismos medios no tenían la grabación donde el ejercito le disparaba a la minga indígena, cuyo recorrido era de cubrimiento permanente y tuvimos que conocer la noticia en un canal internacional. Por eso no nos extrañó tanto, cuando en un delito de cohecho por venta de votos fue condenada quien pecó por la paga y no quien pagó por pecar.
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